Cobre, circularidad y cables bajos en carbono: 8 mitos frente a la realidad
La electrificación está transformando profundamente nuestra forma de producir, distribuir y consumir energía. Pero esta transformación también viene acompañada de algunas ideas muy extendidas sobre los materiales que la hacen posible.
¿El cobre es prácticamente inagotable? ¿El metal reciclado ofrece peores prestaciones? ¿La mayor parte de la huella de carbono de un cable se genera en la fábrica?
Los datos cuentan una historia diferente.
A partir de nuestro análisis sobre reciclaje, economía circular y productos bajos en carbono ( https://www.nexans.com/fr/perspective/lavenir-des-cables-est-bas-carbone-et-circulaire/ ), repasamos ocho afirmaciones habituales sobre el cobre y los cables y las contrastamos con los hechos.
Mito 1. El cobre reciclado ofrece peores prestaciones
La realidad: un cobre reciclado correctamente tratado puede ofrecer las mismas prestaciones eléctricas y mecánicas que el cobre primario.
El cobre puede reciclarse repetidamente sin perder sus propiedades. Por tanto, la calidad de un conductor depende mucho más del tratamiento y refinado del metal que de si este procede directamente de una mina o de un producto al final de su vida útil.
Más contenido reciclado no significa menos prestaciones.
Mito 2. Cada ciclo de reciclaje reduce la calidad del metal
La realidad: el cobre y el aluminio pueden volver a fundirse y reutilizarse una y otra vez conservando sus propiedades intrínsecas.
Un conductor recuperado puede convertirse de nuevo en materia prima para fabricar otro conductor. Esta capacidad convierte al cobre y al aluminio en materiales especialmente adecuados para una economía circular basada en circuitos cerrados.
El reto no es sustituirlos, sino mantenerlos en circulación durante el mayor tiempo posible.
Mito 3. La fabricación genera la mayor parte de la huella de carbono de un cable
La realidad: el origen del metal tiene un impacto mucho mayor.
Entre el 70 % y el 90 % de la huella cradle-to-gate de un cable tipo está relacionada con sus conductores metálicos, antes de considerar procesos como la fabricación, el embalaje o el transporte.
Por eso, utilizar cobre y aluminio reciclados y recurrir a metales primarios bajos en carbono puede generar un impacto considerablemente mayor que optimizar únicamente los procesos industriales.
Descarbonizar el cable significa, en gran medida, descarbonizar el metal.
Mito 4. El reciclaje nunca podrá satisfacer las necesidades de la electrificación
La realidad: sin reciclaje, será todavía más difícil responder al crecimiento de la demanda.
La demanda mundial de cobre podría aproximarse a los 40 millones de toneladas en 2030, frente a una capacidad primaria cercana a los 33 millones.
La minería por sí sola difícilmente podrá cerrar esta brecha con la rapidez necesaria. Recuperar el cobre que ya existe y devolverlo al ciclo productivo constituye una de las formas más rápidas de aumentar la disponibilidad de metal.
El reciclaje ya no es simplemente una alternativa medioambiental. Se está convirtiendo en una necesidad industrial.
Mito 5. Las afirmaciones sobre productos bajos en carbono son difíciles de comprobar
La realidad: existen herramientas internacionales que permiten medirlas, compararlas y auditarlas.
Declaraciones verificadas por terceros como PEP Ecopassport y EPD se apoyan en análisis de ciclo de vida realizados conforme a normas reconocidas internacionalmente.
Gracias a ellas, la huella ambiental deja de ser una afirmación genérica para convertirse en un dato medible.
En Nexans, cerca del 70 % de los cables vendidos cuentan con este tipo de declaraciones, facilitando a los clientes información que también pueden integrar en su propio reporting medioambiental.
Mito 6. Si necesitamos más cobre, basta con abrir nuevas minas
La realidad: desarrollar nuevas capacidades mineras requiere tiempo.
Actualmente, poner en funcionamiento una nueva mina puede requerir cerca de 18 años, y los proyectos asociados a descubrimientos recientes pueden acercarse incluso a los 20 años.
La demanda, sin embargo, está creciendo ahora.
Por eso, la respuesta no puede depender únicamente de nuevas extracciones. Necesitamos diversificar el aprovisionamiento, mantener en circulación el metal ya extraído y combinar cobre primario responsable con cobre reciclado.
Mito 7. La circularidad es principalmente una cuestión de RSC
La realidad: también es una cuestión de estrategia industrial.
Reciclar internamente cobre y aluminio permite reducir la dependencia de los mercados de materias primas, asegurar mejor el suministro, limitar la exposición a la volatilidad de los precios y reducir la huella de carbono.
Además, ayuda a los clientes a responder a sus propias obligaciones y objetivos relacionados con las emisiones de Scope 3 y marcos como la CSRD.
En Nexans, esta estrategia se traduce en objetivos concretos: 25 % de cobre reciclado de aquí a 2028, aproximadamente 13.000 toneladas de polímeros reciclados utilizadas cada año y una trayectoria hacia la neutralidad de carbono en 2050.
Mito 8. Tener un proveedor fiable es suficiente
La realidad: la resiliencia pasa por diversificar las fuentes.
Depender de una única fuente de cobre primario aumenta simultáneamente la exposición a los riesgos de suministro y de precios.
Combinar materias primas primarias procedentes de fuentes responsables con una proporción creciente de materiales reciclados permite reforzar la seguridad de suministro y reducir la huella de carbono.
Y para los compradores existe un beneficio adicional: reducir el carbono incorporado en los cables contribuye directamente a reducir sus propias emisiones de Scope 3.
El verdadero reto: mantener los materiales en circulación
Estos ocho mitos apuntan hacia una misma conclusión: la cuestión de los materiales está en el centro de la electrificación.
No se trata únicamente de disponer de suficiente cobre. Se trata de disponer de él en los plazos adecuados, con una huella de carbono compatible con los objetivos climáticos y con cadenas de suministro capaces de resistir las tensiones del mercado.
La respuesta pasa por tres principios: diseñar para la circularidad, diversificar las fuentes de aprovisionamiento y medir de forma transparente el impacto de nuestros productos.
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FEGIME España S.A. es el grupo de distribución de material eléctrico líder indiscutible del mercado español. Y lo es por su cuota de mercado como por su cobertura geográfica, con más de 170 puntos de venta, 29 empresas asociadas en España y Andorra y con presencia en 24 países. En 2025, en España facturó un consolidado de 598 millones de euros en venta de material eléctrico, alcanzando una cuota de mercado del 11%





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